lunes, 25 de mayo de 2026

LO QUE HIZO, Y LO QUE ARA EL SEÑOR.

 LO QUE HIZO, Y LO QUE ARA EL SEÑOR.

                                                          


Apocalipsis 1:4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono;

Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 
1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 
1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.  Sí, amén. 

 NOS AMO Y NOS SIGUE AMANDO

Jesús siempre nos ha amado desde antes de la fundación del mundo, antes que existiera este planeta y el universo entero ya estábamos en la mente de DIOS.

Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 
1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 

Dios nos ama tanto que entrego su propio hijo para darnos vida y salvación, quitando la maldición del pecado.

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Eres aceptado en el amado, y esto no se debe a nada que hayamos hecho para merecer su amor. Jesús no te ama porque eres valioso; eres valioso porque él te ama, y nos ama solo por gracia, y no hay nada que nos pueda separar de esa gracia.

Romanos 8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

No podemos tratar de ser dignos y buenos  para que Dios nos ame, pues el primero nos ama para luego lavarnos

Apocalipsis 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 

LAVO NUESTROS PECADOS

Cristo no limpia de nuestros pecados, nos hace libres.

Apocalipsis 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 

El nos hace libres de la  contaminación del pecado,  que nos mantenía atados, solo a través de su sangre somos libres de pecado y de la muerte eterna.

Juan 8:36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. 

La sangre de cristo es la única que nos limpia de todo pecado, pues el compro a la iglesia a precio de sangre.

Hechos 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre

1 de pedro 1:18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 
1:19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 

NOS HIZO REYES Y SACERDOTES

Apocalipsis 1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 

Cristo nos hizo reyes y sacerdotes, es la forma como debemos vernos y sentirnos, por lo tanto debemos actuar y pensar cómo piensa un rey.

Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 

8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 
8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

1 de pedro 2:9 Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 

Si somos redimidos por la sangre de  Cristo tenemos su linaje; somos sacerdotes, que no necesitamos de intermediarios porque tenemos plena comunión con Dios para acercarnos a él cuándo deseemos

VIENE EN LAS NUBES

Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.  Sí, amén.

Así como el subió al cielo en nubes de gloria volverá otra vez a la tierra.

Hechos 1:9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.
1:10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 
1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Cristo aparecerá después de la tribulación.

24:29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 
24:30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 

TODO OJO LE VERA, Y LOS QUE LE TRANSPASARON

Todo ojo lo vera incluyendo aquellos que lo clavaron en una cruz  y   traspasaron su  costado.

Zacarías 12:9 Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén. 
12:10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. 
12:11 En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. 
12:12 Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; 
12:13 los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; 
12:14 todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí.

TODOS LOS LINAJES DE LA TIERRA HARAN LAMENTACION POR EL

Cristo viene a establecer su soberanía sobre toda la tierra, incluyendo el pueblo de Israel que lo reconocerá como el mesías,  y harán gran lamentación por haberlo rechazado, porque sus juicios habrán llegado sobre la humanidad.

Isaías 2:17 La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día. 
2:18 Y quitará totalmente los ídolos. 
2:19 Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando él se levante para castigar la tierra. 
2:20 Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase, 
2:21 y se meterá en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levante para castigar la tierra. 
2:22 Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado? 

NOS DARA UNA MORADA CELESTIAL

Todo aquel que ama al señor Jesús con todo su corazón y que le sigue con pasión Dios le ha prometido una morada eterna, donde solo reinara el amor y la justicia; donde se acabara el sufrimiento, el llanto y la tristeza.

 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. 
21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. 
21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 
21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 
21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda