LO QUE HIZO, Y LO QUE ARA EL SEÑOR.
Apocalipsis 1:4 Juan, a las siete iglesias que están en
Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los
siete espíritus que están delante de su trono;
Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los
muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de
nuestros pecados con su sangre,
1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e
imperio por los siglos de los siglos. Amén.
1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.
Sí, amén.
NOS AMO Y
NOS SIGUE AMANDO
Jesús siempre nos ha amado desde antes de la fundación del
mundo, antes que existiera este planeta y el universo entero ya estábamos en la
mente de DIOS.
Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación
del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio
de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
Dios nos ama tanto que entrego su propio hijo para darnos
vida y salvación, quitando la maldición del pecado.
Juan 3:16 Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Eres aceptado en el amado, y esto no se debe a nada que
hayamos hecho para merecer su amor. Jesús no te ama porque eres valioso; eres
valioso porque él te ama, y nos ama solo por gracia, y no hay nada que nos
pueda separar de esa gracia.
Romanos 8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte,
ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo
por venir,
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
No podemos tratar de ser dignos y buenos para que Dios nos ame, pues el primero nos
ama para luego lavarnos
Apocalipsis 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el
primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos
amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
LAVO NUESTROS PECADOS
Cristo no limpia de nuestros pecados, nos hace libres.
Apocalipsis 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el
primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos
amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
El nos hace libres de la contaminación del pecado, que nos mantenía atados, solo a través de su
sangre somos libres de pecado y de la muerte eterna.
Juan 8:36 Así que, si el Hijo os
libertare, seréis verdaderamente libres.
La sangre de cristo es la única que nos limpia de todo
pecado, pues el compro a la iglesia a precio de sangre.
Hechos 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el
rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la
iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre
1 de pedro 1:18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra
vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas
corruptibles, como oro o plata,
1:19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación,
NOS HIZO REYES Y SACERDOTES
Apocalipsis 1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su
Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Cristo nos hizo reyes y sacerdotes, es la forma como
debemos vernos y sentirnos, por lo tanto debemos actuar y pensar cómo piensa un
rey.
Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de
esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu
de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de
que somos hijos de Dios.
8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo,
si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos
glorificados.
1 de pedro 2:9 Más vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las
virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
Si somos redimidos por la sangre de Cristo tenemos su linaje; somos sacerdotes,
que no necesitamos de intermediarios porque tenemos plena comunión con Dios
para acercarnos a él cuándo deseemos
VIENE EN LAS NUBES
Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo
le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán
lamentación por él. Sí, amén.
Así como el subió al cielo en nubes de gloria volverá otra
vez a la tierra.
Hechos 1:9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos,
fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.
1:10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se
iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras
blancas,
1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando
al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá
como le habéis visto ir al cielo.
Cristo aparecerá después de la tribulación.
24:29 E inmediatamente
después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no
dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los
cielos serán conmovidas.
24:30 Entonces
aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas
las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes
del cielo, con poder y gran gloria.
TODO OJO LE VERA, Y LOS QUE LE TRANSPASARON
Todo ojo lo vera incluyendo aquellos que lo clavaron en una
cruz y
traspasaron su costado.
Zacarías 12:9 Y en aquel día yo procuraré destruir a todas
las naciones que vinieren contra Jerusalén.
12:10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén,
espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y
llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se
aflige por el primogénito.
12:11 En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón
en el valle de Meguido.
12:12 Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa
de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán
por sí, y sus mujeres por sí;
12:13 los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los
descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí;
12:14 todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí.
TODOS LOS LINAJES DE LA TIERRA HARAN LAMENTACION
POR EL
Cristo viene a establecer su soberanía sobre toda la
tierra, incluyendo el pueblo de Israel que lo reconocerá como el mesías, y harán gran lamentación por haberlo
rechazado, porque sus juicios habrán llegado sobre la humanidad.
Isaías 2:17 La altivez del hombre será abatida, y la
soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel
día.
2:18 Y quitará totalmente los ídolos.
2:19 Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra,
por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando
él se levante para castigar la tierra.
2:20 Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata
y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase,
2:21 y se meterá en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas,
por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad,
cuando se levante para castigar la tierra.
2:22 Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él
estimado?
NOS DARA UNA MORADA CELESTIAL
Todo aquel que ama al señor Jesús con todo su corazón y
que le sigue con pasión Dios le ha prometido una morada eterna, donde solo
reinara el amor y la justicia; donde se acabara el sufrimiento, el llanto y la
tristeza.
21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda
