LA FE
NOS HACE VALIENTES
Jos 1:9 Mira que te mando
que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios
estará contigo en dondequiera que vayas.
Es
natural que cuando vamos a hacer algo nuevo o nos enfrentamos ante un nuevo
reto nos inunde el temor y toda clase de pensamientos que nos querrán detener.
Josué
se estaba preparando para guiar a Israel a la tierra prometida, Dios sabia de
los retos que vendrían; tendría que superar miedos, pensamientos negativos.
Ataques del enemigo.
Dios
le da una palabra de fe que lo llevaría a ser un gran conquistador y a vencer
en los momentos más difíciles de su vida.
Como hijos
de Dios debemos desechar el desaliento y armarnos de valor, debemos dejar de
fijarnos en nuestras fallas y limitaciones y empezar a fijarnos en Dios.
Dios
le da tres instrucciones específicas a Josué para que sea un verdadero
conquistador y no se deje intimidar por el enemigo. Le dice que sea un hombre
esforzado, valiente , sin temor y que tendría la promesa de que Dios estaría con él donde
quiera que fuese.
La
frase mira que te mando que te esfuerces y seas valiente se repite cuatro veces
en este capítulo. En el versículo 6, 7, 9. 18. Esta frase la pronuncia Dios
para darle aliento a Josué ante la tarea que le esperaba. Josué iba a pasar a
ser el líder que dirigiría al pueblo de Israel hacia la tierra prometida. Esta
era una tarea pesada y peligrosa, no cualquiera la podía ejecutar, se
necesitaba valor, esfuerzo y motivación.
Josué
era un hombre como nosotros al cual Dios lo alienta a seguir hacia adelante
confiando y meditando en su palabra para que haga prosperar su camino y todo le
salga bien.
Jos 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para
cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te
apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas
las cosas que emprendas.
Jos
1:8 Nunca se apartará de tu boca este
libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y
hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás
prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué fue un hombre
decidido, por eso llego a conquistar tantos territorios y tener éxito.
Josué nunca llego a
dudar de lo que Dios le había entregado, el solo actuó.
Es preferible
fracasar en algo, que perder la oportunidad y nunca intentarlo
.
Josué fue un hombre
decidido, porque era un hombre valiente que se esforzaba por hacer lo que
quería y lo que Dios le había encomendado.
Una persona decidida siempre tiene una actitud positiva y no le preocupa lo que los demás opinen.
Lo primero que acompaña a una persona indecisa es la cobardía, estos hombres eran muy valientes al decir que Dios les entregaría esta tierra.
El miedo nos impide actuar y ver las bendiciones que Dios tiene para nuestra vida.
Si eres un líder tienes que ser decidido.
Jos 1:10 Entonces Josué les dio órdenes a los jefes del pueblo:[k]
Jos 1:11 “Vayan por todo el campamento y ordenen a todos que preparen provisiones, porque dentro de tres días vamos a cruzar el río Jordán para tomar posesión de la tierra que el Señor nuestro Dios nos va a dar.”
Dios
le dice a Josué que no tema, porque el temor es el enemigo silencioso que nos
impide avanzar, nos paraliza, Nos estanca y nos roba las bendiciones.
Como
cristianos nacidos de nuevo no podemos bajo ninguna circunstancia perder el ánimo
y empezar a caminar bajo el temor.
Cuando
Dios nos llama para una tarea específica él se encargará de proveernos de lo
necesario para que tengamos éxito. Lo único que debemos hacer es ser esforzados
y valientes. Necesitamos dejar que él haga su voluntad y es necesario que caminemos
en una íntima comunión con Dios para recibir dirección de Dios.
Cuando
nos llenamos de temor es porque no estamos caminando bajo la dirección de Dios.
Estamos caminando bajo las emociones de la carne y la naturaleza humana.
El
temor produce miedo y conlleva en si castigo.
Cuando
caminamos con Dios y nuestra confianza esta puesta en él, su amor nos inunda
proveyéndonos la seguridad de que somos más que vencedores. Al Dios inundarnos
con su amor está sacando todo temor y miedo.
1Jn 4:18 En el amor no hay
temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en
sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
Un
hombre que camina con temor siempre estará huyendo y nunca enfrentará los
problemas circunstancias que se le presenten en su vida. Sera inestable en
todos sus caminos y se convertirá en un hombre de doble ánimo, e indeciso. El
temor hace que se hombre se paralice y no actué con valentía.
Stg 1:8 El hombre de doble
ánimo es inconstante en todos sus caminos.
AL
DIOS MANDARNOS A SER ESFORZADOS Y VALIENTES Nos está dejando ver que su
seguridad y respaldo y seguridad está con nosotros por siempre. El nos está
diciendo, yo he puesto mi valentía y esfuerzo en ustedes a través del amor que
he derramado en sus corazones por medio del Espíritu Santo.
Rom 5:5 y la esperanza no
avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por
el Espíritu Santo que nos fue dado.
Dios
no nos ha dado un espíritu de cobardía. Nos ha equipado de un espíritu de valentía
compuesto del: poder, amor y dominio propio.
2Ti 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Tenemos que ser persona
valiente, capaces de caminar con toda la confianza puesta en nuestro Dios, y dejar
que por medio del Espíritu Santo él nos de las fuerzas necesarias para salir
adelante.
Tenemos que ser
personas de visión que no se rinden ante ningún problema o circunstancia.
Personas que saben que su victoria no se alcanza con
las fuerzas humanas sino con el poder de Dios.
