miércoles, 10 de noviembre de 2021

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS

 

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS



Mateo 7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

EL SEÑOR HACE UNA ADVERTENCIA

Una de las cosas que el señor  dice es que debemos tener mucho cuidado con los falsos profetas que aparentan ser muy mansos, piadosos,  llenos de amor, pero solo son lobos rapaces; esta advertencia no solo se hace por los profetas,  es para todos los que no se dan a conocer tal como son;  pero a su tiempo se conocerán por sus frutos,  porque el fruto no se puede ocultar detrás de una rama o de una hoja.

EL FRUTO TIENE QUE VER CON DOS COSAS

-Con lo que la persona lleva en su propia vida: Cuando nuestra vida es conflictiva llena de temores,  malas acciones se hará visibles el fruto malo, pero si nuestra vida es una vida de amor,  gozo,  paz,  buenas acciones, se hará visible el buen fruto.

-Con lo que una persona lleva en la vida de otros

Juan 15:8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

El corazón es la raíz, y nuestras palabras el fruto

Si la naturaleza del árbol es buena, dará fruto bueno, si hay pecado en el corazón se dejara  ver de inmediato en nuestras conversaciones y en nuestra forma de actuar,  si nuestro corazón es puro nuestras palabras serán puras y pura será vuestra vida, si el corazón está viciado y corrompido no se puede esperar un lenguaje decente y una vida santa,  pues el árbol está enfermo, su fruto será malo.

COMO SE CONOCE UN ÁRBOL?

-Es conocido por su fruto. El fruto que lleva la persona es la que lo hace conocer.

El fruto del árbol tiene que ser bueno, bien formado, que sea deseable, no un fruto dañado e indeseable.

Mate 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

-Por su naturaleza, por su especie: La persona se conoce por  la clase de fruto que produce y con el fruto que alimenta a otros.

Un árbol no puede producir otro fruto que el que corresponde a su especie. Una planta de manzanas  no puede producir peras. Una planta de limón non puede producir fresas,  la planta no puede contradecir a la genética con la que ha sido creada y lo que lleva por dentro.

El fruto del cristiano es el resultado visible de la composición genética que corre por todo su ser. Si nuestro fruto es bueno se dejara ver  de donde nos alimentamos y a quien pertenecemos, pero si nuestro fruto es malo se verá nuestra mala composición.

Juan 6:48 Yo soy el pan de vida.
6:49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
6:50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.
6:51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

El verdadero alimento para el alma es Jesucristo y su palabra.

-Por las palabras que habla. Las personas hablan de lo que hay en el corazón pues de la abundancia del corazón habla la boca

Mateo 12:33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.
12:34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

LAS PALABRAS DE UNA PERSONA EXHIBEN

-Su verdadera naturaleza

-Exhiben lo que hay en lo profundo de su corazón,  como son sus motivos, deseos, ambiciones o su carencia de iniciativa.

-Exhiben su verdadero carácter. Si es bueno o malo, bondadoso o cruel

Exhiben su mente, lo que piensa, pensamientos  puros e impuros, pensamientos sucios o limpios.

-Exhiben su espíritu, lo que cree y lo que busca, lo legitimo y lo ilegitimo, lo inteligente o lo ignorante, lo verdadero o falso, lo que aprovecha o derrocha

Mateo 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

Galatas 5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

¿CÓMO HACER PARA DAR BUEN FRUTO?

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

La clave para dar buen fruto está en permanecer en el Señor Jesús. Y permanecer en Él no es otra cosa que buscar parecernos a Cristo: teniendo los mismos pensamientos, sentimientos y modos de obrar que el Señor. Debemos preguntarnos constantemente: ¿los pensamientos que tengo son los pensamientos del señor?  Mis pensamientos y mis acciones son los de Cristo.

Es confiar toda nuestra vida al señor, esforzarnos cada día,  por conocerle por vivir conforme a la palabra.

Cuando permanecemos en Cristo llegaremos hacer un árbol que da mucho fruto. Y fruto bueno, delicioso.

QUE HACE DIOS CON EL QUE DA FRUTO?

Los árboles que dan fruto Dios los limpias, es decir son podados.

Juan 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

Muchas veces tenemos que pasar por la podadora de DIOS si queremos ver frutos abundantes.

Cada situación difícil que se nos presenta en la vida es una oportunidad que Dios nos da,  para demostrar que clase de árbol somos y que  fruto tenemos.

Dios no poda los árboles secos, o las ramas  secas, estos son echados fuera y quemadas; cuando Dios nos poda muchas veces quita las ramas verdes solo para que puedan crecer más hermosas y fuertes para dar más fruto.

Muchas veces en nuestra vida cristiana aunque estamos andando bien con el señor, estamos queriendo agradarle, nos suceden cosas difíciles que no entendemos, es porque Dios nos está podando; él está podando nuestro carácter, nuestras emociones, nuestros sentimientos.

DAR FRUTO ABUNDANTE

Juan 15:8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

El fruto es el carácter de cada persona, que tiene que reflejarse en cada cosa que hacemos, para glorificar al padre.

El Señor no nos pide dar simplemente frutos buenos, sino que además nos dice que demos “mucho” fruto.

Así como la semilla tiene que morir para producir, nosotros también tenemos que morir para dar mucho fruto.

Juan 12:24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

¿A QUÉ TENEMOS QUE MORIR

-Tenemos que morir al pecado y a la carne

Romanos 6:1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
6:2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

Romanos 8:13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

-Tenemos que morir al yo

Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

QUE SUCEDE CUANDO NO DAMOS FRUTO?

Mateo 3:10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.


 
Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

Dios no pasará por alto a los frutos malos. Él quitará a todos ellos de Su Reino. Aquellos que practican y se deleitan continuamente en el pecado tendrán que enfrentar un día aterrador cuando el hacha de la justicia de Dios será afilada  por la mano poderosa de la omnipotencia, y aquellos árboles serán echados al fuego para ser quemados para siempre. Sufrirán “el castigo del fuego eterno”

Judas 1:7 como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Dios no solamente destruirá a aquellos árboles que dan  malos frutos…” Sino a “Todo árbol que no da buen fruto.

Un árbol puede parecer bueno de lejos, y quizás no haya ningún fruto malo visible en él. Pero si no hay buenos frutos, es un árbol malo.

Una persona puede aparentar vivir una vida de obediencia, pero si no tiene buenos frutos;  en santidad, justicia,  amor, gozo. Paz paciencia, benignidad fe, mansedumbre, templanza será cortado y echado al fuego.

Gálatas 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EDIFICANDO NUESTRA CASA ESPIRITUAL

 

EDIFICANDO NUESTRA CASA ESPIRITUAL



Mateo 7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Es muy importante tener las instrucciones para poder construir nuestra casa.

La persona tiene que oír las instrucciones pero también tiene que obedecerlas, para que esa casa quede bien construida.

Hay un solo fundamento sobre el cual podemos construir nuestra casa.

1 a corintios 3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
3:12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,
3:13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

Este fundamento es Cristo, no podemos construir nuestra casa sobre el fundamento de un hombre, sobre una ideología, sobre cosas o bienes materiales, porque tarde o temprano se dejará ver sobre lo que hemos construido, en el momento de la prueba, el fuego revelará el tipo de material que estábamos utilizando para construir nuestra vida espiritual y material.

El hombre prudente construye sobre la roca que es cristo.

Construir sobre una roca requiere de tiempo y habilidad, esto no se hace de la noche a la mañana.

Todos tenemos una vida o sea una casa que construir. La forma como construimos nuestra vida determinara nuestro éxito o nuestro fracaso espiritual y material.

Es nuestra decisión construir  sobre cristo o sobre lo que este mundo ofrece.

EXISTEN DOS CLASES DE CONSTRUCTORES

EL CONSTRUCTOR SABIO.

El constructor sabio se rige sobre las normas de Cristo, él obedece lo que Cristo le está diciendo, él pone en prácticas las instrucciones, coloca su mirada solo en Jesús, no en lo que este mundo ofrece.

Mateo 7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

El constructor insensato escucha las instrucciones de Cristo, pero no las pone en práctica, él se rige por su propio yo, por las cosas que ofrece este mundo para construir su casa.

Mateo 7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

Tanto el hombre sabio como el hombre insensato escogen un fundamento para construir su casa. Los dos escuchan las mismas instrucciones, pero la diferencia del hombre sabio es que las obedece, mientras que el  insensato las lee pero no las pone en práctica.

1 de pedro 2:6 Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.
2:7 Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;
2:8 y:
Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Cada persona tiene que construir su casa, su propia vida, es importante seguir las instrucciones de Cristo al pie de la letra, y no nuestros propios pensamiento ideas o sentimientos.

El constructor sabio construye sobre la roca. Es el único fundamento para construir nuestra vida.

Efesios 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,
2:21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;
2:22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

El hombre sabio  construye sobre la roca que es Cristo y cuando vengan las tormentas su casa no caerá porque tiene unas bases firmes que  nunca la podrán derribar.

Mateo 7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca

Romanos 8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
8:36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

EL CONSTRUCTOR INSENSATO

Es aquel que viene a la iglesia, escucha la palabra por la televisión , lee la biblia o hasta un libro y le agrada, pero este decide construir, no bajos las normas de Cristo sino bajo su propio yo.

El construye su vida bajo sus propios principios, que tal vez no sean malos, pero que no sirven para construir.

El  confía en su propio corazón no en Cristo.

Proverbios 28:26 El que confía en su propio corazón es necio;
Mas el que camina en sabiduría será librado.

Confía en su propio yo.

Isaías 47:10 Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más.

El confía en sus riquezas y en lo que tiene.

Proverbiosn11:28 El que confía en sus riquezas caerá;
Mas los justos reverdecerán como ramas.

El confía en el hombre

Jeremías 17:5 Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

Este constructor cuando venga la prueba, las tormentas,  los vientos su casa se caerá, porque no estaba sobre la roca sino sobre la arena, su ruina será grande.

Proverbios 6:15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente;
Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.

El que solo oye la palabra y no la pone en práctica se engaña a sí mismo.

Stg 1:25  Por el contrario, si ustedes ponen toda su atención en la Palabra de Dios, y la obedecen siempre, serán felices en todo lo que hagan. Porque la Palabra de Dios es perfecta y los libera del pecado.

 

Todos en esta vida tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a las tempestades de la vida, y un día tendremos que enfrentarnos a la tempestad  del juicio o de la vida eterna y si nuestra vida no está cimentada sobre la roca, la ruina y destrucción será grande.

El que construye sobre la arena no tendrá esperanza.

Job 27:8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado,
Cuando Dios le quitare la vida?

Si nuestra casa espiritual esta construida sobre la roca que es Cristo, cuando vengan las tormentas nuestra vida no será derribada.