LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
El
fruto es el carácter de Cristo producido en nosotros, para que podamos
demostrarle al mundo como Él es.
El fruto del Espíritu se compone de varias cualidades de carácter, pero es un
fruto. No puede ser separado, es una
sola cosa. Puede resumirse en la palabra AMOR.
Cada persona puede producir dos clases de frutos en su vida. EL
fruto de la carne o el fruto del Espíritu. Pero sólo una clase de fruto será
evidente. Recuerda tú puedes producir uno de estos frutos, dependiendo de tus
deseos
.
EL FRUTO DE LA CARNE O EL FRUTO DEL ESPIRITU. El fruto
dependerá de quien tenga el control de tu vida.
“Andad en el Espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne.
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra
la carne” (Gálatas 5:16-17).
A diario tú estás llevando fruto mientras vives en este mundo, pero ¿Qué fruto es? La presión del mundo te empuja a cumplir los deseos de la carne.
Gálatas 5:19-21.
La persona que no es cristiana no tiene otra opción, sino sólo
producir el fruto de la carne. Desde una perspectiva humana, él puede hacer
buenas obras y aún obras religiosas y sociales que el mundo aplaude, de todas
maneras, desde la perspectiva de Dios ellas no tienen mérito eterno.
El Espíritu Santo obra
en nuestras vidas y produce su fruto cuando nos sometemos a Su control.
Gálatas 5:22 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Los que son de Cristo, han crucificado la carne con sus
pasiones y deseos” Gálatas 5:24. Debemos darnos cuenta que nuestra victoria no es de nosotros
mismos sino de Cristo.
Mientras nos sometamos al control del Espíritu Santo, podremos
tener victoria a diario. Tú puedes contristar el Espíritu Santo pero Él nunca
te dejará porque “has sido sellado para el día de la redención” (Efesios 4:30). Su morada en ti
es permanente hasta que lleguemos al cielo.
El fruto del Espíritu Santo que es el amor no solamente
durará este tiempo sobre la tierra, sino que será lo único que podremos
llevar al cielo
Se
habla del fruto del Espíritu en singular, aunque dentro de él, encontramos
nueve expresiones distintas de este fruto, debido a que en la unidad de ellos,
es que se reproduce el carácter de nuestro Señor. En este capítulo, vamos
a analizar su clasificación como punto de partida para el estudio de cada una
de las nueve expresiones del fruto del Espíritu Santo.
A. FRUTO DEL
ESPÍRITU PARA CON DIOS: AMOR, GOZO, PAZ.
AMOR:
Es el afecto que se le muestra a Dios y al hombre. Es producido por el nuevo
nacimiento (1 Juan 4:7-8) y es descrito
por Pablo en 1 Corintios 13:1-8.
Solamente
cuando somos controlados por el Espíritu de Dios podemos amar verdaderamente.
No EROS, pues eros es el amor carnal, amor físico, sino AGAPE.
El
Señor vertió amor en el verdadero sentido de la palabra, es decir, el
sentimiento que permite a la persona nacida de nuevo dar todo por El que lo
redimió.
GOZO:
Es la alegría que proviene de conocer a
Dios y al creer en sus promesas. Es necesario para el servicio cristiano (Deuteronomio 28:47; y es un atributo de los
cristianos que son llenos del Espíritu. El gozo no tiene que ver con las
emociones.
Sal 51:12 Vuélveme el gozo de tu
salvación, Y espíritu noble me sustente.
PAZ:
Es una paz supernatural que proviene libremente de Dios (Juan 14:27).La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Es una paz que viene como resultado dela justificación (Romanos 5:1) y que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7) La paz viene a raíz de una vida de obediencia a la Palabra de Dios
(Salmo 119:165).
B. FRUTO PARA CON UNO MISMO: FE, MANSEDUMBRE, TEMPLANZA.
FE: Fidelidad; Tener confianza en Dios. La fe verdadera
es producida por el Espíritu de Dios, sea la fe salvadora o la fe ejercitada. Hechos 17:31
MANSEDUMBRE: Es
una especie de sumisión de esclavo hacia Dios y una dependencia de Él en vez de
independencia de Él. Uno de espíritu afable y tranquilo es venerado por Dios (I Pedro 3:4)
Mat 5:5 Bienaventurados los mansos,
porque ellos recibirán la tierra por heredad.
TEMPLANZA O DOMINIO
PROPIO: La templanza es la abstinencia, dominio propio en: cuerpo,
alma y espíritu (I Corintios 9:25). - es
dominio propio - la capacidad de frenar los instintos, apetitos e impulsos para
poder servir al Señor con sobriedad y disciplina. Gálatas
5:23
C. FRUTOS DEL ESPÍRITU PARA CON EL PRÓJIMO:
PACIENCIA, BENIGNIDAD, BONDAD.
PACIENCIA: Este fruto es el que va dirigido a otros seres
humanos. Es un amor puesto a prueba.
Es la característica del cristiano
de no ser ofendido o provocado fácilmente. Ahora, cuando el amor nos enseña a
esperar, se llama Paciencia.
BENIGNIDAD: El Apóstol Pablo nos presenta una
ilustración acerca de este fruto y lo compara con una madre cuidando a su hijo (I Tesalonicenses 2:7) Mateo 10:16
Habla de que los hijos de Dios
deben de ser "inofensivos como una paloma". Una disposición dulce,
gentil y benevolente hacia los demás.
Es el espíritu amable y benévolo
evidente en aquellos que andan con Dios. Cuando el amor hace que nosotros
veamos solo la parte positiva de lo amado, se llama Benignidad
BONDAD: Vivir sinceramente con integridad, ser
honesto, y hacer lo correcto, aunque cueste.
Cuando el amor del señor
Jesucristo en nosotros es dadivoso, "No pide, sino da" Más bien,
quiere ayudar y no que lo ayuden, quiere consolar y no que lo consuelen, eso es
bondad. La bondad viene como resultado de poder manifestar la verdadera
santidad y virtud. Es también una clara
señal de alguien que conoce a Dios.
(Romanos 15:14). Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros.
Santiago 4:17 claramente expresa que si sabemos hacer el bien y no
lo hacemos, caemos en pecado.
